Autor: Solange Del Nero

Título: Cara Azul

Medida: 130 x 0.90

Técnica: acrílico s/lienzo

Método y programa terapéutico

Existen muchos métodos de rehabilitación de adictos. El más conocido son los 12 pasos del AA. Hay el método Minnesota. La psicología y la psiquiatría ofrecen muchas respuestas. Igualmente, hay terapias alternativas como la musicoterapia, la equino terapia, sueño terapia…

La terapia en las Fazendas (Haciendas) de la Esperanza o los Grupos Esperanza Viva (GEV) es espiritual, aunque se valga de la ayuda de la medicina, la psicología, la psiquiatría. Pero el eje principal es la espiritualidad, o mejor dicho, la fe y los sacramentos de la Iglesia Católica.

El método específico lleva el nombre de HOMBRE NUEVO. Este método viene en relieve en los primeros momentos de la historia de este proyecto, que nació del deseo de vivir el Evangelio. Los fundadores de la Hacienda de la Esperanza querían vivir la Palabra de Dios, antes que salvar y rehabilitar drogadictos.  Por lo tanto ya se concluye que no nació en una universidad o tampoco en una clínica médica preocupada en erradicar la epidemia de las drogas en su país.

Pero no solo la espiritualidad. Se hace necesario el trabajo y la convivencia para explicar mejor este método. Como un trípode, donde esos tres elementos se inter dependen y juntos son capaces de liberar la persona de los vicios y adicciones que trae.

El trípode parece ser ingenuo y sencillo demasiado. Pero la nuestra pequeña historia de casi 40 años ha comprobado el éxito, sobre todo por ser internacional, testado en diversas culturas y lugares del mundo, y tenido mismos efectos.

 

Espiritualidad

Sabemos que la religión trae a la persona contacto con los valores humanos más importantes y necesarios para que la sociedad existir sana y pacíficamente. La persona humana descubre a través de la fe, la bondad, el perdón, el superarse a sí mismo. Este aspecto es esencial para la Hacienda de la Esperanza pues es la que da sentido a todo el programa terapéutico y el eje desde donde todo encuentra explicación.

Por espiritualidad se entiende todas las prácticas cotidianas relacionadas a la fe católica, existentes en el proceso de recuperación de la identidad del interno. La primera de ellas es la oración al iniciar el día; se reza la oración del rosario (una especia de mantra católico), seguida de la lectura de la Biblia. Enseguida se elige una frase del texto meditado y se toma como impulso “espiritual” del día. Algunas veces en la semana, en la noche, se reunirán los internos por grupos de intercambio, donde se reportaran las experiencias vividas justamente con las frases elegidas y puestas en práctica.  Estas frases se llaman “Palabras de Vida” pues son la dinámica más profunda de todo el método, pues viviendo dichas Palabras, la persona se libra de los vicios y de sus vicios, y adquiere sentido de vida sin necesitar de adicciones. [1]

En la Hacienda de la Esperanza no se tienen muchas charlas sobre adicciones o sobre la problemática de las drogas. Se opta por profundizar y hablar de las experiencias que se hacen ahora, sin uso de drogas, con la espiritualidad, y que traen alegría de vivir y sobre todo libertad, tan buscada antes y de manera equívoca con las adicciones. Eso no significa prohibición a estudios y profundización de temas afines. De hecho se hace una noche por semana el estudio de un tema, en grupos, que les ayuden a comprender la vida nueva que buscan, también con la espiritual.

El hecho que la Espiritualidad es el eje de la metodología no excluye la ayuda científica de la medicina o tampoco de la psicología. Ofrecemos ayuda médica y psicológica; tenemos regularmente talleres o dinámicas con auxilio de un psicólogo abordando los aspectos más variados del proceso de cambio vividos. También regularmente se observa la reacción física del interno, que sin las drogas, aprende a conocer su cuerpo y dominarlo, sobre todo respetarlo. Hasta alcanzar este punto, sufrirá las consecuencias del abuso de drogas a través de las enfermedades que llegará por su debilidad física. En este sentido la ayuda médica es muy importante y se ofrece.

La Espiritualidad también se manifiesta a través de otros medios de oración, como camino de encuentro con Dios. Por ejemplo la Misa, y la Adoración Eucarística. También se ofrece mensualmente un día de retiro espiritual, donde se evalúe los pasos logrados con la fe, poniéndose metas y se concientizando los retos a enfrentar en su personalidad.

El sentido para permanecer 12 meses viene también de la espiritualidad. No se admite un interno sin que el antes se decida por este tiempo de internación. Para tener nuevo sentido de vida, es necesario habituarse a vivir guiado por la fe, y por tanto, el tiempo es mayor.  Hasta que alguien comprenda que necesita pedir perdón o perdonar, lleva algunas semanas o meses. Una vez libre de resentimientos, ahí sí se puede dar otros pasos, como descubrir los propios dones y calidades que se tiene.

Los valores humanos más importantes coinciden con los valores de la fe. El que busca salir de las drogas por la fe, adquiere los valores básicos necesarios en el proceso terapéutico. El proceso de valorarse a sí mismo acontece de manera automática con la espiritualidad. Solamente aceptándose a sí mismo y valorándose profundamente será posible dejar definitivamente las drogas. 

[1] Una adaptación de la “lectio divina” de la Iglesia Católica, el método de meditar, contemplar y vivir la Palabra de Dios.

Autor: Solange Del Nero

Título: Cristo

Medida: 180 x 1.60

Técnica: acrílico s/lienzo

Autor: Solange Del Nero

Título: Sao Francisco

Medida: 250 x 220

Técnica: mixta sobre lienzo

Convivencia

Redescubrir el otro como hermano es un proceso largo. No es siempre obvio. La espiritualidad lleva el interno a buscar y aceptar ayuda de sus compañeros, que pasará a ser hermanos en su proceso. Una vez que se aprendió a valorarse a si mismo, descubrir la comunidad es muy importante, pues ella está ahí para ayudar y colaborar.

Comer juntos, rezar juntos, disfrutar juntos, sufrir juntos, o sobre todo, compartir los sentimientos, buscar soluciones juntos, construye una vida en comunidad. Hay una expresión común en las Haciendas que explica al intento vivir así: hacer familia. Comprende el aislamiento en que vivía el adicto. Para liberarse de sus vicios, tiene que salir de este proceso de individualismo, e ir al encuentro de los otros.  Aprender a trabajar y convivir en comunidad es un gran reto para adictos. Pero determinante en el proceso de cambio.

Hay algunas prácticas sencillas pero que funcionan, como constructoras de la comunidad. Es lo que se llama “intercambio de experiencias” y “comunión de almas”. Aquella ya fue nombrada cuando hablamos de vivir la Palabra de Vida y intercambiar las experiencias. La comunión de almas es algo más laborioso y crece con el tiempo, pues consiste en compartir los sentimientos, la motivación, las dificultades, los logros, tenidos en el espacio de una semana. De hecho se la hace los sábados o los domingos, disponiendo de mucho tiempo para abrir el alma a los hermanos, y por su vez, sentir el alma de ellos. El fruto de esta práctica es instantáneo: el sentido de que se pertenece a una familia.

Compartir es más que eso. Hay que poner en común también los bienes. Por eso, todo que se tiene como dulces, comida, ropas, todo, se comparte. También lo que se obtiene con el trabajo se comparte para el mantenimiento de toda la comunidad. Todo es de todos. Reto grande, pues el drogadicto es muy egoísta y solo piensa en sí. Aprender a dividir y compartir implica pasos gigantescos pero que se logra con el tiempo.

También cuando alguien cae en el error. Muchos errores afectan a todos y por eso aprende a asumir los aciertos y errores juntos. El dolor del otro es mi dolor. Muchas veces por el error de un miembro, todos tendrán que renunciar y sufrir con él, hasta por qué podrían haber evitado lo mismo.

 

Trabajo

Más que terapia ocupacional, el trabajo trae el mantenimiento para la comunidad, además de hacer al interno comprender que puede y debe asumir sus responsabilidades en la construcción de la comunidad. Cada interno tiene su área de trabajo y su lugar de actuación, donde pone sus dones a la disposición de todos. Los primeros meses todavía no puede asumir con ganas por su debilidad física o moral. Luego se lo logra y el fruto del trabajo es la gran comunión que nace entre todos.

El dependiente tiene dificultades de trabajar. Ha vivido muchos años en la delincuencia o su familia mantuvo su adicción. Por eso aprender a trabajar es un proceso que camina con un cambio de mentalidad, de asumir su propia parte en la comunidad y en la sociedad, a través de lo que se hace.

El trabajo en las hacienda no es solo para pasar el tiempo sino para dejar el ambiente armonioso, habitable y humano. Todo es trabajo: cocinar, hacer el aseo, el jardín, el campo, sembrar la milpa, poner abono en las plantas y árboles, y una infinidad de pequeños trabajos posibles en favor de todos.

En las haciendas existen pequeños negocios, pues LA META es poder vivir todos del proprio trabajo. Es decir cada quién se pague su manutención, mientras está en proceso de recuperación, a través de su propio trabajo. Las familias se involucran en ese proceso: ayudando a vender los productos comprando lo que han producido.

El día de un interno gira en torno al trabajo. Ellos deben de tener mínimo 7 horas de trabajo diario de lunes a viernes y 4 el sábado. Todas otra actividades de espiritualidad o de convivencia deben suceder antes de las 8 de la mañana o luego de las 16,30.

El cuidado con sus cosas también es un aprendizaje. Cada quién lava su ropa, cuida de su lugar, de su ambiente, de su casa. No hay quién lo haga por esos, sino los mismos habitantes de la comunidad. También esto es un trabajo, que se hace pero afuera de los horarios de trabajo. Los que no saben cocinar aprenden. Los que no saben limpiar aprenden.  En los fines de semana, donde oficialmente no hay trabajo sino descanso, también se trabaja pues alguien tiene que cocinar para todos.

Autor: Solange Del Nero

Título: Veja o mundo de outra perspectiva

Medida: 0.50  x 1.30

Técnica: acrílico s/lienzo

BIBLIOGRAFÍA:

De una esquina hacia el mundo. Varios autores. São Paulo, 2007.

Ya sucedió y se propagó. César Alberto dos Santos. Guaratinguetá, 2010.

Encontrar amor. César Alberto dos Santos. Guaratinguetá. 2014.

www.fazenda.org.br